Jason Botkin

Hibridación Cultural:

Sobre la fachada este de la base del domo, Jason Botkin compone un retablo sobre seis paneles. El mural muestra dos elementos fundamentales del mestizaje cultural mexicano y nos recuerda que la mejor forma de afrontar el futuro es honrando nuestros legados ancestrales. Jason hace visible las dos mitades de una herencia mexicana integral, con un monje que evoca a San Francisco de Asís en su lado derecho, mientras que su cabeza es la de Quetzalcoatl en el lado izquierdo. La unión de ambos lados es metáfora de la identidad mexicana. En las viñetas laterales, un par adicional de manos imparten la bendición, mientras que el pueblo, sediento y pobre, aparece bajo las mangas de la túnica portando vasijas llenas o vacías de agua. La pieza expresa que la humanidad podría verse como una especie en peligro de extinción y que debemos cambiar cultura y acciones para resolver los retos de nuestra supervivencia.

La Piedra del Sol

Durante la creación de los murales de El Agua Es Una, un equipo intercultural de artistas se propuso llevar al mundo un mensaje sobre el cuidado del agua. Hacia la recta final del festival, el equipo encontró factores aleatorios como las lluvias que presentaron un reto adicional para la ornamentación de este “”retablo”” o meta-obra de arte. Jason Botkin de Canadá se armó con cubetas, brochas y un equipo de rappel, para ayudar al equipo a terminar el trabajo en tiempo y forma. A mano alzada y con una visibilidad muy limitada del muro, debido a la forma convexa de la cima del domo, el artista canadiense realizó una interpretación del calendario azteca, con sus veinte días y su sol radiante, que ahora brilla en la parte más alta y oculta de la cúpula, como un misterio que sólo se descubre al volar. Esta pieza corona el péndulo de Foucault, ombligo del renacimiento Mexicano, a la vista de los satélites espaciales y de los drones que filman desde las alturas, escondida de los peatones. El sol de Jason es fundamental para culminar el retablo, porque constituye la ornamentación que vincula al Cielo con la Tierra, unifica a los cuatro pilares del cielo y explica la cosmovisión prehispánica: en el ombligo de la Luna, en el centro de la Tierra, donde los corazones se levantan al Sol.

En la parte más alta del domo, Jason recrea los 4 pilares del cielo según la mitología mesoamericana: antes de la creación de la naturaleza y el universo, había una sola conciencia infinita, “Ometeotl”, que se diferenció en dos para procrear a los cuatro “Tezcatlipocas”, los pilares que sostienen al cielo sobre la tierra. La mitología asegura que gracias a ellos y al sacrificio del cocodrilo Cipactli, hubo espacio para crear todas las cosas y fenómenos naturales, en los cuatro niveles inferiores del cielo. Los pilares sostienen el cielo desde los cuatro puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste, que equivalen a los cuatro elementos, agua, fuego, tierra, y viento. El pilar de Jason además simboliza las vías por las que transitan las fuerzas atmosféricas, particularmente la lluvia.

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