Ganadores de Querétaro para el Concurso México se escribe con M de Montana

Felicidades a los ganadores para “México se escribe con M de Montana”.

¡Calladitos es nuestro representante de la región Querétaro!

El público votó por Yuulayy Selección del público 1 y El asombroso Jonky como selección del público 2 lugar una felicitación especial de parte de todo nuestro equipo.

Aún hay más: Incusa Pinturas Osel regional QUERÉTARO ha convenido producir segundo y tercer lugar y dar 7 menciones honoríficas invitados a realizar su mural en la ciudad de QUERÉTARO.

Mención Honorífica.
Xavier Aguilar
ÈS.62
@Hekoixane
Sermob
@Karim
LGNA
Andrey Sánchez

Premios del Público
Yuulayy
El Asombroso Jonky

Pasa a la segunda ronda
Calladitos

P r e m i a c i ó n
GANADOR REGIONAL Calladitos (1er lugar):
• Ganará $5,000.00 M/N, y un vale de $5,000.00 en productos Montana.
• Pintará su mural en una de las principales avenidas de su ciudad.
• Su mural terminado, participará en la SEGUNDA RONDA del concurso del que saldrá el representante nacional e internacional de México.

SELECCIÓN DEL PÚBLICO 1 (2do lugar) Yulay Baggins:
• Se hará acreedor a un vale de $3,500.00 pesos en M/N y $5,000.00 en productos Montana.

SELECCIÓN DEL PÚBLICO 2 (3er lugar) El Asombroso Jonky:
• Ganará un vale de $3,500.00 en productos Montana.

¡FELICIDADES a todos nuestros concursantes por exponer sus trabajos!

#Osel #MTN #aerosol #AsíSePinta #Mexico #MdeMontana #Incusa

El primer lugar fue elegido por medio de votación de promotores culturales y su fallo será inapelable, 2do y 3er lugar se seleccionarán por mayor cantidad de likes en el boceto publicado en la página regional.*

URBáNICA I: Los Niños del Bosque. Por Ricardo P. Quezada

Los Niños del Bosque.

Por Ricardo Quezada basado en el trabajo de Tania Quezada para la Serie La Novena de Nueve.

-Me crié con mi abuela, en una casa modesta cerca del cerro de la cruz en Amealco. No es necesario resaltar, pero vivíamos de forma muy modesta y una de las actividades diarias era ir al bosque conseguir ramitas para poder encender un fuego. Para mí era un poco molesto tener que recorrer las veredas en búsqueda de ramas caídas porque mi abuela no me dejaba cortar troncos, decía que todo era parte de un todo y que no podíamos devastar un árbol sin pensar que del otro lado del cerro, Don Octavio el leñador iba a talar otro. Recuerdo que ella me sentaba en sus piernas y me explicaba –Él corta la madera, es su trabajo y nosotros sembramos hongos, ese es el nuestro, si todos taláramos un árbol de cada lado del cerro sin pensar en lo que hacen los demás, poquito a poquito nos comeríamos el cerro a mordidas y nos morimos todos de frío. De la misma forma si el leñador siembra hongos, nos empacharíamos de setas todo el año y no podríamos comerlas más porque nos hartaría el sabor, por eso es importante respetar el trabajo de todos, así estamos todos contentos, trabajando juntos, como los pájaros que se cortan el aire para poder volar más fácil-. A esa edad yo le hacía caso de todo, pero para quitarme cualquier tipo d incredulidad remataba la historia con  -Así las criaturas del bosque nos dejan tranquilos y no nos harán travesuras.

Durante toda mi infancia viví un poco temeroso de esas cosas, así que nunca me atreví a contradecirla, pero cuando crecí fue diferente, nos estaba yendo un poco mejor gracias al dinero que nos mandaban mis papás del otro lado. De pronto tuvimos gas en la casa y ya no necesitábamos comprar madera aunque mi abuela seguía comprándole troncos al leñador; yo no entendía por qué, ella decía que el nixtamal no se cocía igual en la estufa.

Todas las mañanas caminaba como cinco kilómetros hasta la iglesia de San Juan Dehedó donde iba a misa o a hacer oración y regresaba con maíz y maderas, como ya era una mujer vieja yo siempre la regañaba y le decía que no cargara cosas tan pesadas, pero ella era necia, necia.

 

Para ese entonces ya me tenía mis primeras barbas y mi bigotillo, lo que significaba que yo ya era un hombre. Tomé el hacha y me salí una mañana a cortar  el árbol más grande que me encontrara, claro que a los dos hachazos el titán de madera m

 

ostró ser demasiado para mí. Así que fui pegándole hachazos a todos los árboles, buscando uno que si se cimbrara ante mi fuerza, hasta que encontré un pino pequeño y joven, como de mi edad, apenas más alto que yo. Le pegué y el tronco se quebró bien rápido, como cuando le tuerces el cuello a una gallina. Me amarré una cuerda a la cintura y caminé hacia mi casa, pero nunca di con ella. Era un camino que sabía de memoria, lo recorrí cientos, digo millones de veces y aun así estaba cabronamente perdido.

Cuando se hizo noche escuché risillas y empecé a temer por mi vida, busqué refugio en el bosque pero todo me parecía aterrador, no podía internarme en ninguna cueva ni esconderme en el nicho que se forma en el tronco de los árboles porque de ahí venían los ruidos. Caminé durante horas y horas, y ya bien entrada la noche sonó una cancioncita y vi la luz de un fuego a lo lejos; me acerqué siendo lo más silencioso posible y vi a varios chiquillos con cara de animal bailar alrededor del fuego, como chaneques o nahualitos. Me dio mucho miedo, pero antes de que me pudiera echar a correr, ya me estaban viendo, se empezaron a acercar y en un arrebato de terror les dije que había traído un árbol para calentarnos a todos, arrastré el árbol hasta la fogata y las criaturas me cantaron –Aquí… aquí no se desperdicia nada, aquí todos cantan, aquí todos bailan- y empezaron a cantar -Un salto pal’ del Norte por los desafíos que vienen, otro al Este por lo que recién empieza y todo lo que nace, dos vueltas de nalguitas y con la carita reposando al poniente para lo que se duerme y un montón de brincos porque el sur está calientito y vivaracho- después se reían y empezaban a improvisar de nuevo –Muchacho, muchacho, cara de marrano, se perdió en la arboleda por andar de ufano, ahora tiene que bailar y bailar, sino en el frío se va a congelar- de nuevo risas y más bailes. El árbol empezó a arder con mucha fuerza y ellos no me dejaron detenerme, ni dejar de bailar hasta que seis horas después el árbol por fin se había quemado. Cuando se apagó el fuego, desaparecieron las criaturas entre burlas y risas –Mira cómo le quedaron las patas- dijo la niña mapache a la vez que su voz se perdía en el bosque como un sueño que me dejó las plantas de los pies llenos de ampollas y las piernas todas acalambradas. Caminé de regreso, no le dije nada a mi abuela, solo se rió cuando olió mi ropa ahumada.

Ya nunca las he vuelto a ver, soy muy respetuoso del bosque, pero una vez escuché a un cazador contar una historia –Había estado cazando coyotes todo el día, nomás por puro deporte, en eso; encontró un animal más grande de lo normal q

 

ue lo miró fijamente y le exhaló vaho en el rostro, él sintió el aire bien caliente pegarle en el rostro y lo dejó dormido. Cuando se despertó tenía la boca llena de caquitas como de conejo o de mapache y se escuchaban risas alrededor de él. Yo no sé qué tan cierto sea eso, pero he escuchado que cuando la gente pone casas cerca del cerro y no respeta a la naturaleza, hay deslaves y se escuchan las risillas de esas criaturas al crujir de la madera y el cemento.

 

TIERRA DE NOAS EN TORREON

Cuando México se encontraba inmerso en el caos del 19S, el Espíritu Lagunero se alzó en todo lo alto para darle fuerza a los mexicanos y recordarnos de qué estamos hechos. Del 16 de agosto al 8 de septiembre de 2017, el semidesierto mexicano fue testigo de una fiesta de color que transformó los espacios olvidados del corazón de Torreón, en piezas artísticas que, más allá de transformar el horizonte urbano de ciudad, rescatan elementos de la historia cultural de la región y reflexionan sobre los símbolos que construyen la identidad lagunera. En Nueve Arte Urbano y Pinturas Osel de la Laguna nos llena de felicidad poder compartir con ustedes el resultado de amplias jornadas de trabajo que culminaron en la inauguración del primer corredor mural de la región; el Paseo Morelos se vistió con 30 murales de 30 artistas nacionales que trajeron aires de renovación a La Comarca. Cada andamio alzado y cada gota de pintura, ayudó a reforzar el sentido de pertenencia de los laguneros, quienes, a través de sus manifestaciones artísticas, conectaron con todo el territorio nacional para que el corazón de México latiera con fuerza una vez más.

Esto fue Rex: Tierra de Noas.

Video: @yoshi travel films

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Convocatoria El Agua Es Una


EL AGUA ES UNA

Antes de los murales, las pintas, los cortes, los aerosoles y las bardas. Antes de las calles, el tráfico, los edificios, el granito y las casas. Antes de las civilizaciones, los países, las personas y la tierra había agua. El océano inmenso y equilibrado que cobijó la Pangea, el continente unificado, se ha colado en cada rincón del mundo y continúa siendo una sola agua que día a día regala a los moradores de la tierra el regalo de la vida.

El agua está en todas partes; desaparece de los suelos secos, se evapora en nuestra transpiración y alimenta las nubes, ríos y mares. Desde la brisa ligera en la resequedad del desierto, hasta la negrura del abismo más profundo, el agua siempre está presente, el agua siempre está ahí; el agua, es una.

Para las sociedades contemporáneas, tan complejas y llenas de retos, el agua representa uno de los temas fundamentales de la agenda por atender, procurar y conservar. Hoy en día el agua nos necesita. Este es un llamado a los artistas que quieren cambiar el mundo, qué quieren regalar un mensaje en lienzo de concreto de la ciudad. Aquí pintan los transgrafiteros porque el Agua es una.

El Agua es Una, es un festival intercultural de arte público, realizado por Nueve Arte Urbano y Seawalls: artist for the Oceans de la fundación Pangea Seed, a realizarse en la ciudad de Querétaro, en el corazón de México y cuyo propósito es generar mensajes que le recuerden a la humanidad que hay que salvar los océanos y el agua.

Buscamos arte que sublime ideas y condensen propuestas para preservar los recursos hídricos de Querétaro, México y el Mundo.

El Agua es una, invita a todos los artistas transgrafiteros a sumarse al torrente de creadores que servirá como preámbulo al festival en los principales barrios de Querétaro.

BASES:

Participantes: Podrán inscribirse para participar a esta convocatoria del 23 de enero al 16 de febrero de 2018, individual o en grupo todas las personas MAYORES DE EDAD interesados, que desarrollen arte urbano y que quieran plasmar en las paredes propuestas que expresen un discurso visual que cumpla con los temas y símbolos que propone el manifiesto el agua es una (link) y  llenar el siguiente formulario incluyendo el portafolio del artista interesado.

Técnica: Todos los murales deben contener propuestas pictóricas que sean realizables con los materiales que proveen las tiendas INCUSA. En caso de requerir algún material especial que no se encuentre dentro de las tiendas, el participante deberá proporcionarlo y absorber los gastos que dicho material pueda generar.

***Nota: Sólo serán evaluados los paquetes de documentos que estén completos, NO SE RECIBIRÁ NINGÚN DOCUMENTO POR OTRO MEDIO, es decir, no enviar por inbox de Facebook, ni correo o mensaje privado. En caso de que el seleccionado sea foráneo de la ciudad de Querétaro, los gastos viáticos correrán por cuenta del artista.

Inscripción: Para participar, llena el siguiente registro; cualquier registro incompleto (sin portafolio), será rechazado sin excepción.

IMPORTANTE: Los portafolios serán evaluados por un jurado conformado por especialistas y su decisión será inapelable