Smithe

“Al abordar la problemática del agua, Smithe creó un códice que describe a Tlaloc y a Coatlicue, ambos desgastados y enfermos. Los dioses explotados están cargados de cables,tubos, pozos y demás artefactos necesarios para que los humanos vivan; en contraposición encontramos la sed, el desgaste, la muerte y una consecuencia final para una especie que parece estar fraguando su propia destrucción de no contemplar a profundidad la repercusión de sus acciones.

Colocados de manera firme sobre cuatro secciones del edificio, la composición completa describe un retablo de arte mexicano pop que destaca por los trazos limpios propios de los más diestros en el graffiti y cuya resonancia ya comienza a influenciar la gráfica contemporánea, definido por un estilo que está dejando huella en la ilustración mundial.”

Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.
Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.
Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.
Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.
Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.
Foto: Documentación Nueve Arte Urbano.

Torbe

Abordando la temática de la sed y la desesperanza, el trabajo de Saúl retrata un paisaje onírico donde las criaturas emigran de un lado a otro buscando en primer instancia saciar la sed en el desierto, primero como una molestia que se transforma en una necesidad terrible de supervivencia. El trazo aglutinado de Saúl invita a la reflexión y entrega el mensaje de que sin agua no tenemos nada. En el lado izquierdo del mural, Saúl aborda un tono más optimista con una cara femenina envuelta de símbolos de fertilidad y vida. La obra está salpicada de formas diversas, a veces visionarias y a veces abstractas, que configuran una especie graffitera de jardín de las delicias.

Sänk

El mural de Sänk recrea la leyenda del místico Chan, la criatura mitológica que gobierna las aguas de los manantiales donde el líquido mana de la roca, y el ser responsable de llevarse el agua de Querétaro al cerro del Zamorano cuando los humanos pelean por ella. Hoy en día el Chan parece estar cada vez más lejos de nuestras ciudades, por lo que se hace necesario colaborar en urbes y comunidades para recuperar el balance ecológico. En su muro, Sänk retrata la leyenda en que un hombre sabio del pueblo invoca al chan, le pide que deje fluir el agua del Zamorano para que vuelva a los manantiales de la Cañada. En la escena aparece un puñado de Ajolotes, la extraordinaria salamandra mexicana que tiene el poder de regenerar sus órganos. De ellos se desprenden las lluvias, nuevos ríos nacen y en un extremo, escondido al fondo del espacio, en los límites del edificio, el Venado Azul de los Wirrarika, señor de la vida, contempla el renacer de su jardín.

Valiñas

“Cada componente del ciclo del agua es vital para la vida en la tierra. Si bien suele ser común pensar en el agua en su estado líquido, en lo alto del cielo las nubes contienen una enorme parte del agua pura del mundo. Las actividades industriales realizadas sin medida y el desperdicio que arroja nuestro modo inconsciente de vivir, daña de manera significativa todo lo que nos rodea. En su mural, Miguel Valiñas aborda la temática del agua y la contaminación atmosférica, creando con sus pinceles una nube que toma forma de sirena en el firmamento, como un ser mágico que fluye por la atmósfera con la esperanza de traernos con gentileza las aguas que necesitamos, mientras la ciudad, ingenua de su existencia continúa dañándose con las exhalaciones de su actividad económica.

Arquitecto de profesión, Miguel Valiñas recorre el mundo como su etérea sirena, creando murales, difundiendo ideas e impulsando la consciencia.”

 

 

Juez

Para que exista vida debe existir balance, este es el mensaje que el originario de San Luis Potosí aborda en su trabajo, esta pieza que describe una criatura figura humanoide que se desprende el agua que sostienen dos manos, nos habla sobre la evolución de la vida y que cada ser viviente depende el uno del otro para crecer y existir. La pieza remata su mensaje en el extremo derecho, donde una planta al igual que el hombre atraviesa por etapas, dejando claro que no somos tan diferentes cuando todos compartimos una necesidad común.

Benuz Guerrero

Realizado enteramente con Caligrafiti, la pieza realizada por el artista mexicano, residente en Dresden, Alemania, destaca las problemáticas en el traslado del líquido de un lugar hacia otro, su trabajo fluye con fuerza como consecuencia de la vida.

Atole Parra y Sole

“Mediante un trabajo colaborativo entre Édgar Sánchez, Tré Packard, Sigre Tompel, Jason Botkin, Ricardo Quezada y la legendaria periodista Martha Cooper, el equipo de artistas y productores de “”El Agua es Una”” dedicó y suscribió su trabajo con el siguiente texto:

“”Somos una comunidad de artistas e impulsores del cambio, actuando como uno, en una expresión colaborativa de libertad cultural y activismo ambiental. El agua en nuestra sangre es la misma que cae del cielo y recorre corrientes y ríos hasta nuestros océanos. Todas las aguas son una. Usando el lenguaje universal del arte, ofrecemos estos muros, con amor por el agua que sostiene toda vida en este planeta y para recordarnos la importancia de construir comunidades fuertes que protejan este recurso sagrado.””

Dando un acento final a la obra monumental, los artistas Atole Parra y Hannah Sole, se encargaron de plasmar este texto en uno de los muros colindantes al estacionamiento, en una hermosa letra azul que evoca el fluir del agua.

Abierto de Graffiti “Martha Cooper”

Con más de 30 años dedicándose a fotografiar el grafiti, Martha Cooper es la máxima impulsora de este sistema estilo en el mundo. Teniendo su Génesis en Brooklin, Martha fue testigo de primera mano de un movimiento que tomaría por asalto el mundo. Como parte de las actividades del festival invitamos a grafiteros queretanos a pintar un tributo a la fotógrada en el abierto de Graffiti “Martha Cooper”. Al llamado de Nueve Arte Urbano se sumaron graffiteros de toda la ciudad, para plasmar su nombre y recordar que también estos muros son suyos: Gofe, Smoke, Toes, Muek, Roy, Kerer , Cres, Evok,Snak y Xoffe.

Tmuz

Durante los últimos días del festival, el grupo de artistas se robusteció con la colaboración de más artistas. Esto provocó que la pintura conjurara fauna marina en el extremo más lejano de la metaobra de arte, con un estilo muy particular, propio de las técnicas de graffiti, el trabajo de Tmuz lucha por la preservación de las especies marinas, mientras aboga por el consumo controlado y la vida en libertad. A él, se sumaron Saúl Torbe y Paola Delfín para dejar un último aliento de arte urbano en las paredes del CECEQ.

Fotos: Documentación Nueve Arte Urbano