Aaron Glasson, el viajero interdimensional.

Por Ricardo Quezada.

Aaron Glasson en Mextonia PC: YoshiTravel

Dicen que basta el aleteo de una mariposa para provocar un huracán del otro lado del océano, esta idea proveniente de la teoría del caos es aterradora e irremediablemente hermosa. Dentro de la complejidad y grandeza del universo, nosotros como humanidad somos una partícula dentro de una inmensidad pero, al acercarse cada vez más a la tierra, esas pequeñas partículas empiezan a adquirir un protagonismo fundamental como mariposas aleteando al mismo tiempo.

Todo lo que hacemos y dejamos de hacer tiene un impacto enorme en el sitio en el que nos desenvolvemos y por consecuencia en el corto o largo plazo lo tendrá para todo el planeta y por ende para la humanidad. En nuestra época trascender la separación es una de las misiones fundamentales para cualquier persona que quiera comprender su papel en el mundo y en la naturaleza; para artistas como Aaron Glasson, este entendimiento queda manifestado en cada una de sus acciones y sobre todo en su particular forma de ver el mundo a través de cada una de sus obras.

Aaron Glasson en Mextonia PC: YoshiTravel

Nacido en Nueva Zelanda, el trabajo de estudio e instalaciones de Aaron han sido exhibidas al rededor del mundo, en lugares como el MOTAT y la Spoke Art Gallery; en revistas como la Juxtapoz y la HI Fructose; en muros de festivales como Sea Walls de Pangea Seed Foundation del que es también director creativo y en Mextonia, producido en Tallinn por Nueve Arte Urbano.

Stand For Standing Rock.Vía aaronglasson.com

Caracterizado por un estilo vibrante y en profundo contacto con la naturaleza, el artivismo de Aaron Glasson retoma los aspectos más esenciales del espíritu humano y los enaltece mediante la interacción de éste con su entorno creando piezas que resaltan las cualidades étnicas, culturales y endémicas de una región, desarrollando un discurso sincero y cataclísmico de lo que está por venir si no cambiamos la forma en la que hacemos las cosas, retratando en cualquiera de los casos una pieza que parece realizada por un viajero interdimensional.

TRANSCENDING SEPARATI☯N de Celeste Byers y Aaron Glasson                         VIA aaronglasson.com

Más allá de las piezas de arte, la mejor forma de conocer la percepción de un artista es a través de sus trabajos en crudo, los que se desarrollan de manera directa, sin ensayo y sin correcciones, en este sentido, los bocetos de Aaron Glasson relatan la historia de una persona que no solo está en contacto con la naturaleza, sino con su espiritualidad y con su humanidad, siendo la armonía entre todas las anteriores, una cualidad que le permite encontrar inspiración en todo el mundo alrededor de él y tomar acción en forma de distintas manifestaciones: del boceto al muro, el caballete, la instalación o el video; cambiando el universo desde su pequeña trinchera como una partícula revoltosa cuyo alcance e impacto son ilimitadas.

SK-TCHBOOK 21 Vía aaronglasson.com

El Artivismo de Aaron Glasson estará presente en Querétaro durante el Festival de Nueve Arte Urbano Seawalls El Agua es Una, del 27 de marzo al 17 de abril de 2018 en Querétaro.

Puedes conocer más del trabajo de Aaron en:
http://aaronglasson.com/
https://www.instagram.com/aaronglasson/
http://aaronglasson.tumblr.com/

Video: Las mujeres de Kihnu por Yoshi Travel

 

Cómo atacar un tanque de guerra

Por Ricardo Quezada.

Como la flama en una antorcha,  la pintura anaranjada ardía en la punta del pincel sostenido por una mano pequeña; luego con  un movimiento delicado y grácil, el arma transformadora besó por primera vez la superficie lisa y fría de la lámina de hierro que componía el caparazón de la máquina, haciéndola perder su falso estado inmaculado y trabado en el tiempo.

First Strokes. Photo By M.Cooper.

Con más energía que la de cualquier explosión, una pequeña línea bastó para romper una tarde del 21 agosto de 1991 que había quedado preservada en para la posteridad en la forma de un tanque de guerra y lo arrebató de vuelta al presente, a la nación reconstruida que celebraba 100 años de libertad, a la Estonia independiente.

Painting on the tank- Photo by M. Cooper.

Testigo de incontables atardeceres dorados, la máquina recibió su primer tratamiento de la nueva realidad para separarse del pasado y abrir paso al futuro. Pronto otro trazo interrumpió el verde olivo del camuflaje haciendo a la máquina más visible y expuesta. Inevitablemente más colores revolotearon en su lomo metálico, dirigidos por muchas manos pequeñas que lo tomaban por asalto revoloteando a su alrededor como golondrinas reclamando un árbol.

 

Tank 3 Photo By Yoshi Travel

Las líneas dieron pasos a formas, figuras y nombres, en pocas horas una revolución multicolor llenó cada recoveco y pliegue de blindaje. Cuando el sol comenzó a caer con pereza en el horizonte, las risas colmaron el parque infantil y los niños se montaron sobre la bestia militar con el rostro ingenuo lleno con la auténtica felicidad que regala la esperanza de la juventud. Su Temprana edad no les permitió entender en ese momento su conquista, pero para sus padres, quienes los acompañaron en la empresa y los ayudaron tomándolos por la cintura para subir al armatoste, llenar el campo oliva del tanque con tonos disparatados significaba mucho más, el regalo de sus hijos no solo era su felicidad, era la confirmación de que vivían en un país libre.

Ellos, los que vivieron en una Estonia diferente donde las voces no tenían eco y el color de las ideas palidecían ante la opresión, eran los padres y los abuelos de la nueva generación y en sus sonrisas cansadas se percibía una felicidad aun infantil, tal como lo vivieron hacía poco más de 20 años cuando sus manos se entrelazaron con las de un millón y medio de personas para formar la cadena Báltica que recorría Lituania, Latvia y Estonia con la esperanza de atraer suficiente atención y poner en la mesa la situación de las repúblicas hermanas del Báltico.

La acción de personas entrelazadas a lo largo de 600km sirvió para levantar la voz del pueblo y contribuyo a los sucesos que provocaron que la presión política de la perestroika contra el conservadurismo comunista fraguaran la  noche del 19 de agosto en Moscú cuando se convocó al golpe de estado que buscaba eliminar el deseo de libertad de los estados comunistas.

The Baltic Chain, photo from Estonian Popular Front www.rahvarinne.ee/

Mientras en la capital, el eco de Moscú, una estación de radio era tomada por la KGB, fueron los civiles quienes corrieron la voz sobre el golpe de estado y más importante la noticia de que una columna militar se dirigía hacia la frontera occidental de la URSS. Unidades del ejército tomaron las carreteras y las calles de los países hermanos del Báltico. Con la caída de la noche,  puntos estratégicos de Latvía y de Lithuania como las antenas televisivas y de radio habían caído en posesión del ejército ruso pero en Estonia, un puñado de ciudadanos armados con valor para defender la democracia, se atrincheraron en la torre de Tallin, un titán de 314 metros de altura que fue creado para transmitir los eventos de vela durante las olimpiadas de Moscú 1980.

Asustados pero con la convicción firme de proteger las comunicaciones de Estonia con otros países fuera del bloque, los civiles colocaron pequeñas cajitas de fósforos para trabar los elevadores e impedir que el ejército pudiera acceder a las instalaciones de la torre. Con el país siendo testigo y varios tanques de guerra esperando en la base del edificio, los héroes estonios resistieron las amenazas del ejército y cuando el golpe de estado fracasó durante noche del 20 de agosto, el supremo consejo de Estonia anunció que serían de nuevo una nación independiente, en ese momento el tanque que reposaba frente a la torre, perdió su propiedad bélica y se volvió un testigo del renacimiento de una nación. Al día siguiente, el golpe de estado fracasó.

Soviet-soldiers-by-the-Estonian-TV-tower-on-20-August-1991.-Photo-by-U.Ojaste

 

20 años después los niños sonríen junto a sus padres mientras le pintan el futuro a su país. Estonia celebra su independencia junto a los locos que emigraron  9,640km desde México para el festival Mextonia. El tanque sigue ahí, en el atrio de la aguja espacial custodiado por un extraterrestre que invita a los niños a tomar posesión de él, porque es suyo, como lo es el suelo negro, el cielo claro y la nieve pálida, suyo es su futuro, sus esperanzas y su orgullo…y la Estonia independiente es su hogar.

Photo by Yoshi Travel

El Venado Azul de Mextonia

¿Hemos considerado que dar un fragmento de nosotros mismos puede iluminar verdaderamente el mundo y la realidad de los demás? Tenemos, por lo tanto, creamos Mextonia.

No solo como un festival, sino como una obra de arte colectiva, compuesta por 52 murales dentro de las paredes de Tallin, Narva, Viljandi y Tartu. Un recordatorio de que nos hace sentir orgullosos de ser mexicanos, o estonios, y aún mejor, de lo que nos une más allá de nuestras nacionalidades: nuestra libertad cultural. Nuestra responsabilidad de hacer de este lugar, o mundo, un lugar mejor que cómo lo encontramos.

En México, buscar en los lugares más duros pero con sabiduría, un corazón y un alma abiertos, puede llevarte directamente al Ciervo Azul. En Estonia, este mismo camino conduce a la flor del helecho. Al igual que la runa Elk de las culturas nórdicas, “Blue Deer” representa la prosperidad, la protección y la fertilidad, abarcando a todos los seres sensibles, hermanos de la Madre Tierra y el Padre Sol. Ambos generosos animales con cuernos se sacrifican, dando su propia carne para alimentarnos a todos.

Inmerso en el mundo contemporáneo de hoy, en nuestra carrera interminable por la riqueza, el consumo y la competitividad, Mextonia fue un regalo para recordarle al mundo sobre el Espíritu un alma colectiva en forma de Venado Azul, que finalmente encontró una Flor de Helecho.

Transgrafiti

TRANSGRAPHIC MURALIST MANIFESTO
Partially inspired by two manifestos written by Siqueiros, and signed in its first version by Rivera and Orozco among others, the first one published in Mexico in the magazine “El Machete” of June 1924 and the second one in Buenos Aires, in the newspaper “Crítica” of June 1933.

Artists, graffiti writers, producers, governments and citizens: We are working all over the world to promote a movement of monumental plastic arts for the streets and cities, creating large-format symbolic pieces in community spaces where artists, graffiti writers, producers, governments and citizens come together.

urre the traffic of the public, making them an element of cultural catalyst, towards happiness.

We define Culture as the web of meanings and symbols that connect individuals to each other and to society. We therefore give transgraphic muralism the purpose of catalyzing culture, through urban art, towards collective well-being, prosperity, peace and happiness, which we define as “the desire to smile”. We advocate the integration of different cultures, micro-cultures, ethnicities and individualities into a human swarm of fractal composition and intercultural wisdom, recognizing their natural capacity for self-organization, between order and chaos.

We seek that each creative act, in each project, always comply with four simultaneous results: environmental, social, cultural and economic. We involve the apprentice in every step of the creative process, linking experience with theoretical teaching. We integrate the individual artist into collective procedures, swarm intelligence and fractal organization. We take advantage of any technological advance, using contemporary materials and tools, to bring the power of cultural symbol to urban art: from the collective mind to the wall and from there to the digital world, to reach global audiences. We use virtual reality and artificial intelligence to explore the new boundaries of human experience, but always linking ultramodern work with ancestral ethnic traditions and social ideals. We act to strengthen the health of our ecosystems by promoting awareness of unity and respect for Nature. We support ourselves autonomously through social entrepreneurship and respect for the law.

We understand that creativity has a purpose, that in health is aligned with the purpose of life, towards individual and collective well-being. In today’s world there are millions of young people who express themselves through painting, creating and writing on walls, developing talents and visions, influencing society through symbolism, daring and respect for their own convictions. They begin by writing their name to identify themselves with their space and we call them graffiti artists. They grow, accumulate knowledge, embark on a transpersonal path that inspires them to change, to paint metaphors, to cross borders, and we now call them transgraphers. They discover that their personal or transpersonal creation influences the street and neighborhood culture. They become an urban transcript of the shaman; producing street spells. They are potentially the cultural leaders of the neighborhood. This swarm of young people, never imagined by Siqueiros, is today the embodiment of the purpose of plastic creativity: to create a better world.  This is Transgraffiti.

URBáNICA I: Los Niños del Bosque. Por Ricardo P. Quezada

Los Niños del Bosque.

Por Ricardo Quezada basado en el trabajo de Tania Quezada para la Serie La Novena de Nueve.

-Me crié con mi abuela, en una casa modesta cerca del cerro de la cruz en Amealco. No es necesario resaltar, pero vivíamos de forma muy modesta y una de las actividades diarias era ir al bosque conseguir ramitas para poder encender un fuego. Para mí era un poco molesto tener que recorrer las veredas en búsqueda de ramas caídas porque mi abuela no me dejaba cortar troncos, decía que todo era parte de un todo y que no podíamos devastar un árbol sin pensar que del otro lado del cerro, Don Octavio el leñador iba a talar otro. Recuerdo que ella me sentaba en sus piernas y me explicaba –Él corta la madera, es su trabajo y nosotros sembramos hongos, ese es el nuestro, si todos taláramos un árbol de cada lado del cerro sin pensar en lo que hacen los demás, poquito a poquito nos comeríamos el cerro a mordidas y nos morimos todos de frío. De la misma forma si el leñador siembra hongos, nos empacharíamos de setas todo el año y no podríamos comerlas más porque nos hartaría el sabor, por eso es importante respetar el trabajo de todos, así estamos todos contentos, trabajando juntos, como los pájaros que se cortan el aire para poder volar más fácil-. A esa edad yo le hacía caso de todo, pero para quitarme cualquier tipo d incredulidad remataba la historia con  -Así las criaturas del bosque nos dejan tranquilos y no nos harán travesuras.

Durante toda mi infancia viví un poco temeroso de esas cosas, así que nunca me atreví a contradecirla, pero cuando crecí fue diferente, nos estaba yendo un poco mejor gracias al dinero que nos mandaban mis papás del otro lado. De pronto tuvimos gas en la casa y ya no necesitábamos comprar madera aunque mi abuela seguía comprándole troncos al leñador; yo no entendía por qué, ella decía que el nixtamal no se cocía igual en la estufa.

Todas las mañanas caminaba como cinco kilómetros hasta la iglesia de San Juan Dehedó donde iba a misa o a hacer oración y regresaba con maíz y maderas, como ya era una mujer vieja yo siempre la regañaba y le decía que no cargara cosas tan pesadas, pero ella era necia, necia.

 

Para ese entonces ya me tenía mis primeras barbas y mi bigotillo, lo que significaba que yo ya era un hombre. Tomé el hacha y me salí una mañana a cortar  el árbol más grande que me encontrara, claro que a los dos hachazos el titán de madera m

 

ostró ser demasiado para mí. Así que fui pegándole hachazos a todos los árboles, buscando uno que si se cimbrara ante mi fuerza, hasta que encontré un pino pequeño y joven, como de mi edad, apenas más alto que yo. Le pegué y el tronco se quebró bien rápido, como cuando le tuerces el cuello a una gallina. Me amarré una cuerda a la cintura y caminé hacia mi casa, pero nunca di con ella. Era un camino que sabía de memoria, lo recorrí cientos, digo millones de veces y aun así estaba cabronamente perdido.

Cuando se hizo noche escuché risillas y empecé a temer por mi vida, busqué refugio en el bosque pero todo me parecía aterrador, no podía internarme en ninguna cueva ni esconderme en el nicho que se forma en el tronco de los árboles porque de ahí venían los ruidos. Caminé durante horas y horas, y ya bien entrada la noche sonó una cancioncita y vi la luz de un fuego a lo lejos; me acerqué siendo lo más silencioso posible y vi a varios chiquillos con cara de animal bailar alrededor del fuego, como chaneques o nahualitos. Me dio mucho miedo, pero antes de que me pudiera echar a correr, ya me estaban viendo, se empezaron a acercar y en un arrebato de terror les dije que había traído un árbol para calentarnos a todos, arrastré el árbol hasta la fogata y las criaturas me cantaron –Aquí… aquí no se desperdicia nada, aquí todos cantan, aquí todos bailan- y empezaron a cantar -Un salto pal’ del Norte por los desafíos que vienen, otro al Este por lo que recién empieza y todo lo que nace, dos vueltas de nalguitas y con la carita reposando al poniente para lo que se duerme y un montón de brincos porque el sur está calientito y vivaracho- después se reían y empezaban a improvisar de nuevo –Muchacho, muchacho, cara de marrano, se perdió en la arboleda por andar de ufano, ahora tiene que bailar y bailar, sino en el frío se va a congelar- de nuevo risas y más bailes. El árbol empezó a arder con mucha fuerza y ellos no me dejaron detenerme, ni dejar de bailar hasta que seis horas después el árbol por fin se había quemado. Cuando se apagó el fuego, desaparecieron las criaturas entre burlas y risas –Mira cómo le quedaron las patas- dijo la niña mapache a la vez que su voz se perdía en el bosque como un sueño que me dejó las plantas de los pies llenos de ampollas y las piernas todas acalambradas. Caminé de regreso, no le dije nada a mi abuela, solo se rió cuando olió mi ropa ahumada.

Ya nunca las he vuelto a ver, soy muy respetuoso del bosque, pero una vez escuché a un cazador contar una historia –Había estado cazando coyotes todo el día, nomás por puro deporte, en eso; encontró un animal más grande de lo normal q

 

ue lo miró fijamente y le exhaló vaho en el rostro, él sintió el aire bien caliente pegarle en el rostro y lo dejó dormido. Cuando se despertó tenía la boca llena de caquitas como de conejo o de mapache y se escuchaban risas alrededor de él. Yo no sé qué tan cierto sea eso, pero he escuchado que cuando la gente pone casas cerca del cerro y no respeta a la naturaleza, hay deslaves y se escuchan las risillas de esas criaturas al crujir de la madera y el cemento.